miércoles, 19 de agosto de 2009
Ingenio Lastenia.
Elegi el titulo en este espacio, porque es mi pueblo natal, donde pase la mejor etapa de mi vida. Lastenia, se ubica en el departamento Cruz Alta, provincia de Tucuman, a ocho kilometros de San Miguel de Tucuman, se trata de un pueblo que se formo alrededor de un ingenio azucarero, llamado Lastenia, de ahi el nombre del pueblo, de propiedad de la compañia azucarera tucumana, hoy desaparecido, producto de la decision del gobierno de Ongania, que en el año 1966, tomo la medida de cerrar dieciseis ingenios en nuestra provincia, y el ingenio Lastenia cerro sus puertas, me parece que fueron los dias mas tragicos de mi pueblo, de mucha desesperanza y la unica fuente de trabajo del pueblo, digo me parece, por que en esa epoca yo era un niño, de escasa conciencia, pero que hoy a mis 54 años, con imborrables recuerdos de aquellos, momentos, supongo durisimos, para los que tenian responsabilidad y eran testigos sin poder de reaccion ante tan desmesurada accion, que en los años siguientes le costo a mi provincia el exodo de mas de 100.000 tucumanos, en busca de otros horizontes y muchos se fueron de Lastenia. La intervencion, como se denomino en ese momento el cierre de los ingenios, la ejecuto la policia federal, que a las tres de la mañana, no me acuerdo que dia, ni que mes, copo el ingenio, yo vivia separado de una tapia del ingenio, asi que vi todo, a eso de las diez de la mañana fui hasta el porton del ingenio, y observaba una gran cantidad de policias dentro de la fabrica, (actualmente mi padre sigue viviendo en el mismo lugar, del que hago mencion. y tambien trabajo en tiempos de cosecha como balancero) no me olvido, como observaba la situacion como si fuera una pelicula, vino mi madre y de la oreja me llevo a casa, diciendome que no tenia nada que hacer en ese lugar, me parece hoy afligida por la situacion, o quizas por algun tipo de peligro, en ese entonces tenia 11 años.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Pá!,cómo son los recuerdos, no? Por algo nos quedan dando vueltas, quizás para que cuando seamos más grandes podamos entender un chiquitín más las cosas. Escenas con las que hoy explicamos las historia, pero que en ese momento mirábamos expectantes, desde afuera, como si observáramos un cuadro. Por supuesto, hasta que venía alguien como la abuela y nos lleve de la oreja.
ResponderEliminarTe amo Pá, seguí con blog, van a salir cosas buenas de aquí.